Hoy todo comenzó bien. Comiendo lo que debía comer,
siguiendo el plan de comer 1,700 calorias.
Durante todo el día logré mantenerme dentro de esos parámetros,
pero en la noche todo el esfuerzo se fue al piso, porque tuve un episodio de atracón. Después de terminar de comer me sentí culpable
, incluso mientras comía, me sentía que no valía nada, que era una perdedora
por dejarme vencer por el impulso de comer y seguir comiendo. Como dije en el
pasado blog soy una persona muy autocritica y la consideración que siempre
tengo para con otros no la tengo para conmigo y comienzo a mentalmente a
decirme a mi misma cosas que jamás le diría a nadie. Luego de dejarme consumir
por esas palabras por un largo rato,
afloró en mí el deseo de hacer las cosas bien.
Comencé a pensar y analizar, me di cuenta que si había fallado,
que si había roto mi compromiso para con mi salud, pero que noto estaba
perdido. Admití que lo había hecho mal, pero tengo que levantarme del charco de
lado en el cual me caí limpiarme y seguir caminado. Seguir caminando mi jornada
para estar más saludable, tener un mejor aspecto físico y demás beneficios que
puedo disfrutar si bajo de peso. Eso es lo que quiero para mí, un cambio en mi
vida, en mi cuerpo y por mi salud. Decidí
continuar, no renunciar, porque en la vida nada es fácil, todo lo que vale la
pena cuesta sacrificios y esfuerzos. Y decidí que acepto el reto nuevamente,
que seguiré en mi jornada y que
conquistare mis debilidades y lograre mi meta. El problema no es caerse durante
el camino que hay que recorrer, el problema es quedarse en el hoyo en el que caíste
durante tu recorrido y eso no lo pienso hacer. Mañana es un nuevo día un nuevo
comienzo y sé que mañana estaré mejor y que los resultados al final del día serán
lo que deben ser. Sere valiente, por que acepté el reto de “Por fin Mimmy baja
de peso”
Pensamiento positivo: “Camina siempre con paso firme hacia
adelante, nunca te rindas… Un día miraras atrás y te darás cuenta que todos tus
esfuerzos valieron la pena”.